Un poco de historia

Salteños se funda en 1980. Realmente sus primeros pasos se dieron a finales del año 1977 cuando se formó Quiaqueños, antecedente y raiz de todo el desarrollo musical que vino después y donde ya estaban tres de sus actuales componentes. Su historia está ordenada en cuatro etapas que se describen a continuación.

1980

Salteños nace de dos formaciones previas, Quiaqueños y Cantares. A los primeros miembros del grupo, Manolo Salas, Pilar Barceló, José Antonio G. Polo y Germán Alonso, se unieron seguidamente José J. Martínez Gallardo y Pedro Caro, para dar forma definitiva al grupo en su primera etapa.

La línea y estilo musical fue desde el inicio una evolución de Quiaqueños (a la que pertenecían Polo, Germán, Gallardo y Pedro): En ese momento, se inició  una etapa de verdadero florecimiento musical, acentuada por la juventud de sus componentes. Una productiva época de proyectos, viajes y actuaciones por toda España. Compartieron escena con grandes de la música hispanoamericana como Quilapayún, Mercedes Sosa, Olga Manzano y Manuel Picón… Es en esta primera época cuando SALTEÑOS consigue el prestigio y reconocimiento que les ha acompañado desde entonces en todos los ámbitos culturales y sociales por los que se ha movido.

En 1984 dos de sus miembros montaron el Café-Concierto «El Rincón de los Salteños», que durante sus años de existencia represento un punto de referencia cultural y social en Almería.

Entre los muchos proyectos realizados durante esa etapa, destaca el montaje de la obra «Don Cristóbal de los Pájaros» de Manuel Picón, representada por toda la geografía española.

Durante estos primeros 10 años, la composición inicial fue sufriendo variaciones. Con las bajas de Germán, Pedro y Gallardo y las incorporaciones de otros músicos, como Leandro Fiyoy (argentino-cordobés que permaneció casi 12 años en el grupo) y Paco a cargo del bajo durante 8 años.

1990

El verano de 1990 se presentaba con cierta dificultad para Salteños. La ausencia de Pedro y Gallardo, se combinaban con la necesidad de acometer una temporada veraniega para liquidar las deudas de  contraídas con la compra de un equipo de sonido y dejando la cuenta a cero, despedir el grupo. Para ello llamaron a Germán y con él llegó también la incorporación de Indalecio López para lo que, en principio, se planteo como una despedida del grupo para ese verano. Pero no fué asi. La vuelta de los instrumentos de viento andinos en toda su plenitud, provocó un florecimiento del espíritu original y, en definitiva, un relanzamiento del grupo en busca de antiguos proyectos.

La grabación en 1991 del trabajo discográfico «Contracorriente», y dos años después, «Desde el Sur», es lo más destacable de esta etapa que dejo en la recámara varios proyectos de grabación, el disco de los 25 años y la grabación de la obra de Manuel Picón «Don Cristóbal de los Pájaros» que quedó interrumpida con la muerte de su autor.
En 1998 se incorporaría al grupo de forma definitiva Miguel García, para ocupar el hueco dejado por Paco a cargo del bajo, y en 2001 Leo Fiyoy dejaría definitivamente el grupo para volver a Argentina.

2002

Esta etapa nace de la la ausencia de Manolo Salas y Pilar Barceló, y acto seguido la reincorporación de J.J. Martínez Gallardo, que trajo al grupo una vuelta a su espíritu inicial, al espíritu Quiaqueños, en gran parte provocada por el vigor musical y la capacidad rítmica de Jose Javier (Gallardo como le llaman dentro del grupo).

En mayo de 2009, fueron invitados por el grupo Maguey a la presentación de su disco “Si fuera mía”. Actuaron en el Auditorio Maestro Padilla de Almería, en lo que fue un reencuentro con su ciudad y su público, después de una etapa de cierto ostracismo, dando la oportunidad a seguidores y amigos de reunirse en torno a su música y acompañar a Maguey.

En enero de 2011, hicieron la presentación de su cuarto trabajo discográfico: “ Poco a Poco” en el teatro Apolo de Almería. La presentación fué un rotundo éxito tanto de crítica como de público que abarrotó el coqueto teatro almeriense quedando fuera buena parte de la afición, por lleno absoluto.

Durante estos años Salteños permanece fiel a su concepto musical, a su estilo. La búsqueda permanente de la calidad, el trabajo instrumental metódico y la sofisticación vocal representan los principios fundamentales de su esencia artística.

En 2016, el grupo es sometido a una dura prueba, sufre una irreparable perdida con el fallecimiento de Indalecio López. Amigo y compañero durante más de 26 años. Su voz y su persona formaban parte de la más pura esencia de este grupo, dejando un hueco artístico y humano, imposible de cubrir.

2017

En Marzo de 2017, en el Auditorio Maestro Padilla de Almería, presentan su quinto trabajo discográfico «Sencillamente, Salteños», obra póstuma de Indalecio, al que rinden un emotivo homenaje durante la gala de presentación en la que, crítica y público, destacan la emocionante velada vivida. En ella estuvieron acompañados en escena por músicos y amigos como Sergio Nuñez, Manolo Mañas, Chochi Duré, Sergio de Lope… Y fuera de esta con personas de su entorno más próximo como, Manuel Pérez o Marcos Escánez, quien ejerce las labores de representación artística desde 2015. Contaron, además, con la participación de Pablo García, como nuevo integrante del grupo… Otra incorporación de la segunda generación.

Actualmente andan ya con su siguiente trabajo discográfico cuya grabación alternan con actuaciones y galas llevando de escenario en escenario el espectáculo «Hispanoamericano», un recorrido musical por tierras americanas, con un claro enfoque didáctico en cuanto a instrumentación, ritmos, costumbres y  peculiaridades de su folclore, intentando transmitir la esencia musical hispanoamericana, con toda su diversidad, complejidad y belleza.